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¿Sirven las fronteras contra los terremotos e inundaciones?

Incluso estando acostumbrados a la cazurra cortedad de miras del establishment que nos aflige sorprendía que el señor Griñán lamentara que el Tribunal Constitucional haya derogado el artículo del Estatuto de Andalucía que pretendía la “competencia exclusiva” de su comunidad sobre el río Guadalquivir. Eso fue el miércoles; el jueves, ese mismo Tribunal derogaba un artículo similar sobre el río Duero en el Estatuto de Castilla-León. Y sorprendía porque siempre se espera, quizás con demasiada ingenuidad, que incluso gente tan pegada al interés más mezquino comprendiera, a la luz de lo que pasa en el mundo, lo ridícula, anacrónica y extemporánea que es su reclamación de competencia fluvial exclusiva justo cuando, al otro lado del mundo, la tragedia japonesa ponía drásticamente de relieve que compartimos un planeta pequeño, limitado y peligroso. Y que las fronteras e intereses nacionales, lejos de protegernos de los riesgos de vivir en su sitio así –una bola recubierta de placas tectónicas móviles que chocan entre sí produciendo terremotos, tsunamis y volcanes-, no sirven sino para empeorarlos.

Un terremoto seguido de tsunami, ambos tremendos, han bastado para poner en solfa el exceso de confianza en la ingeniería de la seguridad que llevó a Japón a instalar enormes centrales nucleares justo en la costa de una de las regiones más sísmicas del planeta. Los optimistas excesivos han subrayado que las centrales aguantaron bien el terremoto, pero callan que fracasaron ante el tsunami inmediato. Y “tsunami” no es por casualidad una palabra japonesa prestada a las demás lenguas del mundo, sino debido a lo habitual de ese fenómeno en aquel país. No resulta pues muy consolador que las centrales resistieran el brutal temblor 9.0 para quedar desbaratadas por la probable y previsible sucesión de olas de hasta 10 mtrs de altura causadas por aquel. Considerando retrospectivamente el riesgo, el emplazamiento de la central de Fukushima parece completamente reñido con el sentido común (y debería llevar a revisar el emplazamiento de centrales en zonas sísmicas o fácilmente inundables).

¿Significa eso que debamos renunciar a la energía nuclear en el resto del mundo, o al menos en Japón y países de gran sismicidad, como han exigido los predicadores de la religión política ecologista? Pues creo que no. Primero, porque una central nuclear se puede parar, en efecto, pero pararla no volatiliza la radioactividad que contienen sus reactores parados y  las piscinas con combustible gastado: ante una inundación como la de Fukushima son tan peligrosas paradas como en marcha (desagradable hecho que se oculta a la opinión pública mientras se pide relanzar el “debate nuclear”… para cerrar las centrales). Segundo, porque mientras no se desarrollen alternativas reales a las nucleares de fisión, como la fusión nuclear (que no todo el mundo cree posible desarrollar para uso comercial), esas centrales son necesarias por dos razones: por el encarecimiento o agotamiento futuro de las fuentes fósiles petróleo y carbón (consideradas además contaminantes por el Protocolo de Kyoto), y porque las renovables necesitan una energía de base constante para compensar la variabilidad del clima, y eso las nucleares lo hacen perfectamente. La imagen de un mundo abarrotado de molinos de viento y huertos solares no sólo es estéticamente objetable –el paisaje también es un bien escaso a proteger- y económicamente dudosa –basta con ver nuestro problema con las insostenibles primas a las renovables, que también debemos a ZP y sus lamentables gobiernos-, sino que es incapaz de suministrar el 100% de las necesidades energéticas el 100% del tiempo requerido (aunque pudiera serlo algún tiempo en algún espacio excepcionalmente adecuado).

Dicho esto, parece obvio que el “debate nuclear” debería centrarse en la mejora de las centrales nucleares, en objetivos como buscar alternativas a las que deberían desmantelarse por estar emplazadas en sitios con un alto riesgo de desastre natural (o político, en algunos casos como Pakistán… o Irán, que reúne ambos).

Una alternativa racional consistiría en emplazar centrales nucleares, con seguridad reforzada, en territorios sin riesgo sísmico o de inundación catastrófica. Si se superara al nacionalismo energético –como todos los nacionalismos, fuente constante de problemas para la seguridad y el interés general-, países como Japón podrían obtener su energía eléctrica de origen nuclear de centrales ubicadas en sitios de tectónica más segura que la suya. La invocación a la soberanía nacional en peligro en caso de que esos otros países apagaran el interruptor debería llevar a fórmulas de cooperación y seguridad mutua que minimicen esos riesgos, en todo caso mucho menores que los representados por los enormes terremotos y tsunamis que cada cierto tiempo devastan las regiones del Cinturón de Fuego del Pacífico.

El abandono del nacionalismo energético parece imprescindible para mantener un estilo de vida y un sistema productivo que consume muchísima energía, y que consumirá más y más a medida que enormes países como China, India y Brasil se incorporan a la economía desarrollada con todas sus consecuencias. Si se mantiene el principio de primar el autoabastecimiento para proteger la soberanía sobre la previsión de minimizar el impacto de desastres como el sufrido por Japón, se acaba pagando un precio mucho más alto debido a que la contaminación nuclear, como los terremotos, no saben nada de esas fronteras políticas a las que tanta importancia seguimos dando.

Y esta reflexión nos lleva de nuevo a España y a la insensata lucha entre CCAA por recursos naturales que muchas veces son más teóricos que prácticos. El Duero y el Guadalquivir son dos de los grandes ríos ibéricos, pero eso no es mucho decir: ¡son simples regatos comparados con los ríos realmente grandes! Sin embargo, es el nacionalismo más cegato e imprevisor el que ha tomado carta de naturaleza como la única política posible en España cuando se trata del agua o del territorio. En lugar de minimizar las fronteras administrativas, el establishment español se empeña en tratar de ahondarlas y subrayarlas un poco más cada año. Da igual que esa política esté condenada al fracaso por el hecho incontestable de que a la naturaleza le da lo mismo este tipo de absurdos particularismos, tan nocivos en cambio para los seres humanos que los imponen. Ni terremotos, ni sequías o inundaciones respetan frontera alguna ni éstas sirven para nada ante tragedias como la japonesa. Estos desastres cíclicos más bien ponen de relieve la futilidad, ridiculez e irracionalidad del empeño nacionalista por imponer fronteras y puertas al campo. ¿Aprenderán algo de esto en las capitales autonómicas españolas? Todo invita a pensar que esto es imposible para los partidos que aprobaron en sede parlamentaria cosas tan ridículas como Estatutos que declaraban cuencas fluviales enteras propiedad autonómica y competencia exclusiva. Me refiero, claro está, a los de siempre: PSOE, PP, IU y la macedonia nacionalista.

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23 comentarios a “¿Sirven las fronteras contra los terremotos e inundaciones?”

  1. IGNACIO dice:

    Hola Carlos. No estoy de acuerdo con el artículo de hoy. Las centrales nucleares corren el peligro de contaminar por algunos factores ocasionales como son terremotos, tsunamis, incendios, averías técnicas, atentados terroristas etcétera. Preo creo que el caso de Japón, así como el de Chernobil, muestran que el principal peligro que suponen las centrales nucleares son sus propios gestores, sean burocracias «públicas» o empresas privadas. El oscurantismo, la mentira, la ocultación de los problemas reales, la falta de todas las medidas de mantenimiento adecuadas, el retraso en la puesta en marcha de situaciones de alerta están presentes en estos dos casos y en otros muchos más que conocemos parcialmente o desconocemos completamente.
    No acostumbro a apuntarme a manifestaciones ecologistas, pero no me parece prudente ni conveniente dejar en manos privadas «negocios» de esta naturaleza. En cuanto a su gestión por el sector público, visto lo visto en España, podría ser un peligro todavía mayor.
    Se oyen muchas estupideces a diario, pero se merece un premio la de un responsable de la cosa nuclear en España que decía el otro día que lo de Japón no puede pasar aquí porque ésta no es zona de tsunamis. Lo peor es que no saben lo que es un cisne negro.

  2. Sake dice:

    -Escuchadme si no respetais los recursos naturales, si no compartís lo que la Madre Tierra pone a vuestro servicio debeis comprnder que la Madre Tierra se enfade, y atended bien os jugais vuestro futuro como especie.

  3. gomalar dice:

    Carlos: totalmente de acuerdo con el fondo de tu artículo ‘las fronteras son inútiles’, no puedo dejar pasar sin embargo la oportunidad de discrepar sobre el tema de la energía nuclear. Desde mi punto de vista, ésta no puede ser nunca la energía de base porque no es sostenible: el uranio en el planeta es escaso y mal distribuido por lo que crearía nuevas dependencias, y si se utilizara masivamente se acabaría antes que el petroleo; además cuando se habla de que la energía nuclear es barata comparada con las renovables se están haciendo trampas en la contabilidad. No voy a extenderme en la cantidad de gastos (seguridad, mantenimiento de residuos, riesgo de utilización por terroristas…) que se disimulan y de externalidades que no se contabilizan en esas comparaciones. El petroleo tampoco puede ser alternativa por razones que ya conocemos todos y tambien está muy subvencionado (guerras, políticas de mantenimiento de la estabilidad en paises productores…).
    Cuando se habla de renovables casi todo el mundo piensa en los molinos de viento y en placas solares, pero hay una variedad (biomasa, geotérmica, eólica marina, corrientes marinas…) enorme de energías renovables en la que no se está invirtiendo lo suficiente y que en combinación con el hidrógeno como vector de almacenamiento, a mi modo de ver serían suficientes para el abastecimiento básico de energía.
    En definitiva creo que apostar por la energía nuclear de fisión (otra cosa será cuando esté disponible la nuclear de fusión) es un error para todo el planeta, pero para nuestro pais mucho peor porque supondría abandonar inversiones en las renovables en las que ahora ya tenemos experiencia y tecnología propia, para dedicarlas a una tecnología que nos crearía más dependencia exterior (tecnológica y de materias primas) y que tiene los días o los años contados por la escasez del uranio.
    Saludos

  4. alc dice:

    Básicametne estoy totalmente de acuerdo con el artículo. Sin embargo creo es fácil apreciar los errores y temeridades ajenas y obviar las propias. Y más a posteriori.

    Las centrales nucleares españolas no son sensiblemente diferentes a las del resto de Europa (continente donde se concentra la mayor cantidad de reactores nucleares) y EE.UU. Los escasos y reducidos incidentes y accidentes registrados en estas centrales a lo largo del s.XX creo que son buena prueba de su buen funcionamiento y altos niveles de seguridad.

    ¿Se puede decir lo mismo de nuestras grandes presas?. En principio sí, aunque muchas cosas que matizar o precisar. La primera es que en España sí ha habido graves roturas de presas que han causado cientos de muertes. Vega de Tera y Tous. La primera era una presa rígida construida en los años 40, y la segunda era una presa de materiales sueltos.

    Fuera de nuestras fronteras, el historial de presas rotas, accidentes y tragedias es muy extenso. Tanto en Europa (Malpasset en Francia, Vajont en Italia) como en el resto del mundo. El número de muertes producido en el mundo por las grandes presas supera con mucho el de los accidentes nucleares, incluyendo Chernobil.

    Al contrario que en el caso de las nucleares (ninguna central nuclear española es comparabla a la de Chernóbil), tenemos presas coetáneas y de carácterísticas técnicas similares a Vega de Tera y Tous. En el río Navia en Asturias se encuntra la presa de Salime (266.000.000 metros cúbicos, 128 metros de altura, inugurada en 1944) y también la de Arbón (38.200.000 metros cúbicos, 35 m de altura, inaugurada en 1967 y de características técnicas similares a la de Tous). Ambos embalses se encuentran aguas arriba de Navia (9.190 habitantes).

    España es uno de los países del mundo con mayor cantidad de grandes presas, más de 1.200. Algunas con más de 3.000.000.000 metros cúbicos (La serena) y alturas de casi 140 m (Aldeadávila). Y también grandes embalses construidos en los años 40, los años 30 e incluso los años 10 y 20 (embalse del Conde del Guadalhorce. 70.000.000 metros cúbicos, 74 metros de altura, construido entre 1914 y 1921). Estos son sólo algunos ejemplos.

    La presas españolas son objeto de un programa de seguimento y auscultación por parte de la administración. En ese sentido podemos sentirnos razonablemente seguros. Sin embargo, lo relevante es que a la hora de analizar y comparar el peligro de las infraestructuras eléctricas podemos estar muy equivocados al consderar a la nuclear como especialmente peligrosa, en comparación con otras fuentes de energía como la hidroléctrica.

    En cuanto a la energía nuclear, para empezar estoy de acuerdo en que parece que todas las centrales de Japón (incluida Fukoshima) aguantaron bien un terremoto de magnitud casi 9, superior a lo que estaban proyectadas. Unas siguieron funcionando normalmente y otras pararon, pero todas en condiciones de seguridad.

    Parece ser que el elemento que provocó la catástrofe fue el tsunami, ya que afectó a los generadores eléctricos que debían alimentar el sistema de refrigeración de la central ante la ausencia de suministro eléctrico (las líneas eléctricas habían sido destruidas por el terremoto y el tsunami). Como resultado el sistema de refrigeración dejó de funcionar, con las consecuencias que todos conocemos.

    Efectivamente, parece que del accidente de Fukoshima se podrían extraer ya dos lecciones.

    La primera es que los sistemas de refrigeración podrían ser el talón de aquiles de las centrales, y que disponer de generadores eléctricos en superficie podría no bastar para garantizar el funcionamiento del sistema.

    La segunda lección es sin duda el grave peligro que supone ubicar las centrales en zonas inundables o expuestas a riadas violentas, torrenciales o catastróficas.

    En España tenemos 7 centrales nucleares que cuentan con 9 reactores. La mayoría de ella están situadas en las márgenes de grandes ríos. Su ubicación no es casual, sino que toman agua de estos ríos para alimentar el sistema de refrigeración.

    El número de grandes presas y el volumen de agua embalsado aguas arriba de ciertas centrales nucleares españolas es muy elevado. Y no tiene comparación posible en el resto del mundo.

    Admitamos que la hipótesis de rotura de una estas grandes presas no entra dentro de lo razonablemente previsible. Pero lo cierto es que incluso en una zona sismica como Japón tampoco entraba dentro de lo razonablemente previsible un seismo de magnitud 9 ni un tsunami con olas de 10 m. Pese a lo cual hoy consideramos “completamente reñido con el sentido común” la ubicación de la central de Fukushima junto al mar, por mucho que estuviera dotada de rompeolas.

    Partimos de la premisa de que la seguridad cuesta dinero, y la seguridad absoluta no existe, su coste es infinito. Lo que consideramos como razonablemente previsible (es decir el nivel de riesgo que queramos evitar o asumir) debería depender de las consecuencias que tendría el suceso o fenómeno a prevenir o evitar. Dicho de otro modo, no tiene sentido garntizar el mismo nivel de seguridad frente a inundaciones a un cultivo de patatas, una instalación industrial y una zona residencial. Y la experiencia de Fukoshima demuestra que tampoco para una central nuclear.

    Y tratándose de unas instalaciones tan peligrosas, los periodos de retorno de 100 y 500 años que establece la legislación de aguas (RD 9/2008) para calcular las zonas inundables podrían no ser suficientes para las plantas nucleares. Además estas avenidas 100 y 500 años están calculadas en el régimen de caudales regulado por la presa (y no en régimen natural), por lo que para grandes avenidas de alto periodo de etorno podrían sobre-estimar el efecto de la laminación de los embalses. Además, estas zonas inundables no contemplan la hipótesis de rotura de la presa.

    De igual manera que hoy nos parece obvio que la ubicación del reactor nuclear de Fukushima no era aceptable desde el punto de vista de los tsunamis (aunque contara con rompeolas dimensionados para evitar un tsunami esperable), deberíamos plantearnos muy seriamente si la ubicación de ciertas centrales nucleares españolas aguas debajo de grandes embalses es aceptable.

    Ya que el gobierno habla de someter a los reactores nucleares españoles a un tets de resistencia frente a catástrofes naturales, empecemos que exigir que ese tets incluya la hipótesis de rotura de una o varia grandes presas.

    • alc dice:

      Un ejemplo. Central Nuclear de Ascó.
      Situada en la orilla derecha del río Ebro.
      Principales embalses existentes aguas arriba:

      Embalse Capacidad (Hm3)
      Mequinenza 1.533
      Canelles 679
      Ebro 541
      Yesa 447
      Mediano 436
      Itoiz 417
      Rialb 404
      El Grado 399
      Santa Ana 237
      Ribarroja 210
      Talarn 205
      Biscarrues 192
      La Sotonera 189
      Ullivarri-Gamboa 146
      Camarasa 113
      La Loteta 104
      Oliana 101
      Barasona 85
      Caspe 82
      La Tranquera 82
      Urrunaga 72
      Mansilla 68
      Calanda 54
      Montearagón 52
      Santolea 48
      Laverne 38
      Terradets 23
      Sobrón 20
      La Peña 15
      ———————
      TOTAL 6.992

      Una rotura del embalse de Mequinenza (presa de 60 m de altura, 1533 Hm3 de capacidad) provocaría una riada violenta sobre Ascó que dejaría en nada el tsunami que soportó la central de Fukushima.

      ¿Es este un emplazamiento razonable para una central nuclear?.

      Fuente:
      http://www.embalses.net
      http://www.chebro.es/

    • alc dice:

      Otro tanto se puede decir de la ubicación de Santa María de Garoña en la orilla del Ebro aguas abajo del embalse del Ebro (541 Hm3).

      Os animo a localizar Ascó, Mequinenza, Garoña y el embalse del Ebro por ejemplo con Google Earth.

  5. alc dice:

    Conviene precisar que sí existen «cuencas fluviales enteras propiedad autonómica y competencia exclusiva«.

    Todas las cuencas fluviales que se encuentran íntegramente dentro de una sola comunidad autónoma han sido ya transferidas o lo van a ser. El Estado se quedará sólo con las Confederaciones Hidrográficas correspondientes a cuencas situadas en más de una autonómia. Esto no ha sido denegado por el TC.

    Ya han sido transferidas las cuencas internas de Cataluña (Agencia Catalana de l’Aigua), las gallegas (Aguas de Galicia) y las andaluzas (Agencia Andaluza del Agua).

    La Agencia Andaluza del Agua gestiona ya las cuencas de los ríos que vierten al Atlántico y Aediterráneo al sur de la cuenca del Guadalquivir. La Agencia Catalana gestiona todos los ríos situados al noreste de la cuenca del Ebro que vierten al Mediterráneo. Y Aguas de Galicia gestiona los ríos existentes al norte de la cuenca del Miño-Sil.

  6. CM dice:

    NUCLEARES NO, GRACIAS. I

    Tan bien escrito como de costumbre pero esta vez, por desgracía, estás equivocado. Presta atención, que este es gratis.

    Las nucleares van a desaparecer (luego me explico) y haríais bien en cambiar vuestros preceptos al respecto. Si lo explicáis bien y sois los primeros en salir a la palestra, mientras los demás están espantados haciendo cuentas y pensando como modificar el discurso sin que se note demasiado, no sólo haréis lo correcto sino que ganareis una cuota muy importante de apoyos (como os va a pasar con lo de la neutralidad en la red).

    La cosa sería sencilla: Rosa sale y dice algo como que » En UPyD, desde el principio, siempre hemos estado a favor de…bla, bla, bla,…sin embargo, los tristes acontecimientos en Japon….bla, bla, bla…evidenciando una nueva sensibilidad en la gente que…bla, bla, bla…y habiendo reflexionado sobre el nuevo paradigma, a partir de este momento, vamos a proponer lo siguiente…bla, bla, bla…» y créeme, big time win. Aqui la clave es tener valor y ser los primeros (mientras PP y PSOE la cagan intentado que parezca que su discurso no ha cambiado, insultando una vez más, la inteligencia de la gente PERO estando nosotros para evidenciarlo).

  7. CM dice:

    NUCLEARES NO, GRACIAS. II

    Lo primero era que UPyD no la cagara. Ahora te cuento porque tenéis que hacer lo que te digo.

    Y es porque, efectivamente, el paradigma ha cambiado y si no te fias de lo que te cuento a continuación haz encuestas o lo que sea y lo verás.

    Imagina que soy el ciudadano medio y te digo: «Hola Carlos, SOY EL CIUDADANO MEDIO, y quiero contarte cómo me siento respecto a la energía nuclear y tal. No tengo toda la información, claro, y no soy ningún extremista así que intento informarme como puedo para formar un criterio.

    El problema siempre ha sido que dependiendo de adonde mirés te encuentras argumentos muy distintos tanto para un lado como para otro que reducen el asunto a nucleares si o nucleares no y que arrojan una cantidad de datos abrumadora que a veces se contradicen, se superponen o se anulan sin saber donde esta lo más aproximado a la verdad ni la importancia real que tienen (números, estadísticas, datos, argumentos etc).

    Peor aún, en casi todos los mensajes (apartamos a los integristas) uno puede encontrar argumentos que parecen sensatos, razones legítimamente expuestas, y deducciones comprensibles y válidas.

    Tampoco es facil verle el plumero al mensajero ni el agujero del tamaño de Cuenca al argumento porque cuando hablan los políticos al uso (bastante patanes generalmente) se les pilla rápido pero ¿ que pasa cuando hablan los «expertos» ?. Un lío, vamos.

  8. CM dice:

    NUCLEARES NO, GRACIAS. III

    Como te decía, estaba hecho un lío. No sabía que PENSAR. Y a querido la desgracia que lo que ha pasado en Japón me recuerde lo que nunca debi olvidar: Lo que SENTI con Chernobil, lo que siento ahora y lo que te comento a continuación.

    Aunque Japon está a miles de kilómetros, estoy acojonado. Tengo MUCHO miedo, estoy MUY triste y MUY angustiado y me duele TANTISIMO lo que están pasando alli que no me quiero ni imaginar como estaría (además de probablemente muerto, no somos Japon) si eso pasase aquí. Sencillamente, se me hace INTOLERABLE el pensamiento de vivir con ese riesgo.

    NADA compensa este sentimiento. Ni la electricidad más barata, ni un riesgo que se acerque cada vez más a 0, ni la contaminación del paisaje, ni la ¿energía de base constante? (esta no la había oído), NADA (ni siquiera todas estas cosas juntas). No lo hace para el CIUDADANO MEDIO español, imáginate si vas a preguntarle a un Japones…

  9. CM dice:

    NUCLEARES NO, GRACIAS. III

    …»viva usted toda una vida con este sentimiento, (x1.000.000 que le estamos preguntando a un japones de hoy, recordad) o aténgase a estas consecuencias».

    He oído cuáles son las consecuencias (todas ellas) y no me asustan tanto. Creo que se lo que diría el pobre Japones.

    Y en fin, que sin certezas a las que agarrarme (y aunque las tuviera y fueran todas «a favor») , nunca compensarían lo que siento. Y claro, me diréis los NUCLEARES SI, GRACIAS, que soy un tramposo porque el reino del sentimiento es una tiranía que no adminte discusiones y yo os responderé: «Exacto, y la gran mayoría siente, ahora mismo, todo eso que os digo»

    A continuación. quedo a vuestra disposición para desmontar vuestras falacias y/o burdas manipulaciones y/o lisa y llanamente mentiras en el caso de que alguien pretenda llevarme la contraria.

    Saludos.

    PD: por favor, que alguien le haga llegar esto a uno que tenga poder de decisión en el partido que es algo muy importante.

    • alc dice:

      ¿Te has preguntado si vives aguas abajo de una gran presa? ¿o si vives en la zona de afección de una central térmica?.

      Un gran porcentaje de la población española vive en enclaves directamente afectados por este tipo de infraestructuras eléctricas y no lo sabe. Por este motivo su salud y su vida están expuestas a grandes riesgos, y en muchos casos esta exposición le ha provocado o agravado serios problemas de salud sin que sea consciente de ello.

      Pero los gases tóxicos que hay dispersos por el ambiente no son visibles. Nadie puede hacerles una foto y decirle a la gente que eso le está matando. Cómo si se hace día a día con las centrales y los residuos nucleares, pese a que están controladas y no emiten contaminación.

      Greenpeace y el resto de los antinucleares hacen un uso demagógico y manipulador del miedo. Como muy bien reconoces, ese el problema.

      Por otra parte, te contradices cuando expones estos dos párrafos:

      «El problema siempre ha sido que dependiendo de adonde mirés te encuentras argumentos muy distintos tanto para un lado como para otro que reducen el asunto a nucleares si o nucleares no y que arrojan una cantidad de datos abrumadora que a veces se contradicen, se superponen o se anulan sin saber donde esta lo más aproximado a la verdad ni la importancia real que tienen (números, estadísticas, datos, argumentos etc).»

      «A continuación. quedo a vuestra disposición para desmontar vuestras falacias y/o burdas manipulaciones y/o lisa y llanamente mentiras en el caso de que alguien pretenda llevarme la contraria.»

      Si no sabes «donde esta lo más aproximado a la verdad ni la importancia real que tienen (números, estadísticas, datos, argumentos etc) ¿Cómo vas a «desmontar falacias y/o burdas manipulaciones y/o lisa y llanamente mentiras«?

      Claro que al final, cuando dices que «en el caso de que alguien pretenda llevarme la contraria» dejas dejas bien claro que pese a que no tienes argumento alguno (más que sentimientos), te crees en posesión absoluta de la verdad.

      Por último, cuando dices:

      «Peor aún, en casi todos los mensajes (apartamos a los integristas) uno puede encontrar argumentos que parecen sensatos, razones legítimamente expuestas, y deducciones comprensibles y válidas.»

      Sinceramente al leerte creo que tú mensaje es uno de esos mensajes integristas que como muy bien dices en ese párrafo hay que apartar para poder alcanzar un debate lógico, objetivo, serio y riguroso.

  10. CM dice:

    Beno, pues aquí tienes una primera estadística. La población no es que sea muy grande pero si preguntas un poco más….

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